Guía completa

¿Por qué mi coche ha perdido respuesta y gasta más?

La carbonilla es un residuo de la combustión que se adhiere poco a poco al interior del motor: válvulas de admisión, cámara de combustión, escape… Los motores modernos de inyección directa son más propensos a acumularla porque la gasolina se inyecta directamente en el cilindro y ya no “limpia” las válvulas a su paso. Cuando hay demasiada, notas que el coche no tira como antes, el ralentí es inestable y el consumo sube.

El problema es que una bujía en mal estado, un inyector obstruido o un fallo de sensor provocan exactamente los mismos síntomas. Por eso, nunca recomendamos descarbonizar a ciegas. Primero conectamos el coche a la máquina de diagnosis, revisamos los parámetros y su historial para asegurar que el problema es, efectivamente, la carbonilla.

¿En qué consiste el proceso de descarbonización?

Nuestra máquina introduce hidrógeno por la admisión de aire con el motor en marcha, sin necesidad de desmontar un solo componente. Este hidrógeno mejora la combustión, elevando la temperatura lo justo para quemar y desprender los depósitos de carbonilla de forma progresiva y segura. El proceso completo lleva entre 45 minutos y poco más de una hora, dependiendo de la cilindrada del motor. Al terminar, siempre damos una vuelta con el coche para verificar que ha recuperado su agilidad y la respuesta al acelerador es la correcta.

Descarbonización: ¿Cuándo es útil y cuándo es tirar el dinero?

Tiene mucho sentido como mantenimiento preventivo, sobre todo si tu coche es de inyección directa y lo usas para trayectos cortos por Leganés y alrededores, de esos en los que el motor nunca llega a coger su temperatura ideal de trabajo. También es la solución correcta cuando, tras un diagnóstico, confirmamos que la acumulación de carbonilla es la causa de una avería.

No sirve de nada si la pérdida de potencia viene de otra pieza. Si el fallo es eléctrico o de otro componente mecánico, descarbonizar no arreglará el problema de fondo y solo servirá para retrasar la reparación que de verdad necesitas.

Si tu coche va perezoso o notas que bebe más combustible de lo normal, contacta con nosotros en el 665 24 51 43. Primero miramos qué le pasa, y luego te proponemos la solución.