Guía completa
¿Por qué una pre-ITV te ahorra tiempo y dinero?
Suspender la ITV significa perder una mañana, tener que volver y, si te descuidas con el plazo, pagar dos veces la tasa. Nuestro servicio de pre-ITV está pensado para evitar justo eso. Hacemos un chequeo completo del coche, siguiendo la misma lista de puntos que miran en la estación, y te decimos qué está para pasar y qué no. Es la diferencia entre ir a tiro hecho o ir a probar suerte.
¿Qué puntos revisamos para que pases la ITV a la primera?
Hacemos una inspección exhaustiva, calcada a la oficial. Empezamos por lo básico que suele dar problemas: el alumbrado. Comprobamos todas las luces (posición, cruce, carretera, intermitentes, freno, matrícula…) y, muy importante, su correcto reglaje, que es una de las causas más tontas y frecuentes de suspenso.
Luego, el coche pasa por el banco de frenos para medir la fuerza y el equilibrio de la frenada en cada eje, tal como hacen allí. Revisamos con la máquina si hay holguras en la dirección o la suspensión y miramos a fondo los neumáticos: la profundidad del dibujo, que no tengan cortes ni un desgaste raro en los bordes. Terminamos con la prueba de emisiones, con opacímetro para los diésel y análisis de gases para los gasolina, además de una inspección visual de elementos como los cinturones, retrovisores y el estado general de la carrocería.
¿Cómo sabes exactamente qué falla en tu coche?
No te lo decimos de palabra, te lo damos por escrito. Te entregamos un informe detallado donde cada punto se califica como apto, con defecto leve o con defecto grave, usando la misma terminología que la ITV. Con ese papel en la mano, eres tú quien decide: si prefieres arreglarlo todo antes de ir, solucionar solo lo grave o presentarte sabiendo a lo que te arriesgas. No hay ningún compromiso de reparar nada con nosotros.
¿Y si arreglo algo y aun así suspendo?
Si nos encargas la reparación de un defecto que aparece en nuestro informe y, al ir a la estación, te vuelven a marcar ese mismo punto como desfavorable, nosotros nos hacemos cargo de esa reparación sin volver a cobrarte. Esta garantía cubre exclusivamente los trabajos que hemos realizado, no se aplica a fallos nuevos que no se detectaron en nuestra revisión previa.
¿Con cuánta antelación debería pedir cita?
Lo suyo es que te pases por el taller unas dos o tres semanas antes de que te caduque la ITV. Ese es el margen perfecto para revisar el coche con calma, pedir algún recambio si es necesario y que puedas ir a tu cita oficial sin agobios. Si ya tienes la fecha encima o se te ha pasado, no circules con la ITV caducada. Llámanos al 665 24 51 43 y te damos cita esta misma semana.