Guía completa

Del ruido molesto al fallo de ITV

El escape suele dar un aviso claro antes de convertirse en un problema serio: un sonido más metálico o más grave de lo habitual al acelerar. Ese cambio de sonido casi siempre viene de una perforación por óxido en algún tramo o de una junta que ha empezado a soplar gases. Si se deja pasar, lo que empieza siendo ruido puede acabar siendo un defecto directo en la ITV, porque tanto la fuga de gases como el exceso de ruido están dentro de lo que se revisa en la inspección.

Por tramos, no por sistema completo

Un sistema de escape tiene varios tramos: el que sale del colector, el catalizador (y en diésel, el filtro de partículas), uno o dos tramos intermedios y el silencioso trasero. Cuando falla, no siempre falla todo a la vez. Revisamos el recorrido completo con el coche en el elevador y localizamos el punto exacto del problema antes de dar presupuesto — así, si solo hace falta cambiar el silencioso trasero, no te cobramos por sustituir lo que sigue en buen estado.

Soldar o sustituir

En perforaciones puntuales, si el metal de alrededor no está muy debilitado, la reparación por soldadura es la opción más económica y suele durar razonablemente bien. Cuando el óxido ha avanzado en una zona amplia del tubo, soldar no aguanta y hay que sustituir ese tramo completo. Lo decidimos mirando el estado real del metal, no por defecto hacia la opción más cara.

Si notas un ruido nuevo al acelerar o golpeteo bajo el coche al pasar baches, escríbenos al 641 16 17 71: es de las averías que, cuanto antes se mire, más barata sale de resolver.