Guía completa
¿Por qué un ruido en el escape puede ser un suspenso en la ITV?
Un escape que suena más grave o “a lata” no es solo una molestia para ti y para los vecinos de Leganés. En la inspección técnica de vehículos te pueden echar para atrás tanto por superar los decibelios permitidos como por una fuga de gases, que es lo que suele causar ese sonido. Normalmente, el problema es un pequeño agujero por corrosión o una junta que ya no sella bien.
¿Hay que cambiarlo todo o solo una parte?
El sistema de escape de tu coche se compone de varias piezas: el silencioso final, los tubos intermedios, el catalizador y, si es diésel, el filtro de partículas. Rara vez se estropea todo junto. Por eso, subimos el coche al elevador y revisamos el conjunto de principio a fin para localizar el punto exacto de la fuga. Te damos una valoración solo para la sección dañada; no te haremos cambiar piezas que todavía funcionan perfectamente.
Reparar con soldadura vs. Poner una pieza nueva
Si la corrosión ha creado un poro pequeño y el metal que lo rodea está fuerte, una soldadura profesional es una solución económica y duradera. Es la primera opción que valoramos. Sin embargo, cuando el óxido ha debilitado una zona grande del tubo, soldar es un parche que no aguantará mucho. En ese caso, la única solución fiable es sustituir ese tramo. La decisión se basa siempre en el estado real del material, buscando lo mejor para tu bolsillo y tu seguridad.
Si oyes un sonido diferente al pisar el acelerador o un golpeteo metálico en los bajos al coger un badén, mándanos un mensaje al 665 24 51 43. Coger a tiempo un problema de escape suele significar un arreglo más sencillo y barato.